Alternativas de coloreado de cómics

Colorear un cómic no equivale a colorear un dibujo a tinta que sea sólo en blanco y negro. Presentamos algunas técnicas alternativas para el coloreado digital de los cómics en Photoshop.

La técnica de coloreado digital de cómics se viene utilizando desde hace ya muchos años y está excelentemente documentada en muchos sitios, entre ellos un artículo (sintético) del Manual de diseño digital. Sin embargo, el coloreado digital no está tan estandarizado como uno pudiera pensar. No es necesario disponer de un dibujo de línea negra a tinta (o entintado digital). Si bien en la mayoría de cómics es así, existen varias alternativas interesantes que empezamos a ver en toda una serie de cómics publicados estos últimos años.

Frederik Peeters es uno de mis dibujantes de cómic preferidos. Su seguridad en el trazo, el inmejorable equilibrio entre la representatividad y la expresividad, su dominio de la composición y el delicioso manejo del blanco y negro hacen de él un artista de primera línea. Constelaciones, Píldoras Azules y, muy en especial, Lupus (en 4 partes). Lupus, editado en España por Astiberri, es imprescindible y un disfrute continuo con los dibujos a tinta de Peeters.

Una vez claramente demostrada su maestría con la tinta y el blanco y negro, Peeters ha pasado al color en sus series Koma y la nueva serie, RG (también publicado éste último por Astiberri.) En Koma encontramos colores planos con el característico dibujo atrevido y gestual superpuesto. Nada sorprendente, técnicamente. Pero en RG he encontrado una manera única de colorear el cómic que, en el fondo, estaba ahí desde el principio. Sólo hacía falta un poco de pensamiento lateral para caer en ello y aprovecharla.

A primera vista, RG, en especial la primera entrega, Riyad sur Seine, parece un cómic coloreado con acuarela. Un examen algo más detallado, sin embargo, muestra indicios claros de color digital. Me preguntaba cómo estaba hecho hasta que pude ver una de las planchas originales. Peeters ha trabajado con tinta y aguada, consiguiendo los grises en la plancha original. A continuación, ha escaneado las planchas y el color es digital (!), contrariamente a la apariencia de las viñetas.

Esta es una explicación visual. Para ver una muestra a mayor tamaño, pulsad la imagen.

La opción multiplicar de las capas en Photoshop (y en cualquier otro editor de fotografía-bitmaps profesional) hace que el negro se conserve, el blanco sea transparente, y cualquier nivel de gris intermedio será transparente de forma inversamente proporcional a su tono. Es decir, un gris oscuro será menos transparente que un gris claro. Esta técnica me parece sencillamente magnífica. Tiene sus limitaciones, claro, pero permite conseguir una ilustración bien trabajada desde el punto de vista de los tonos, y el color puedes aplicarlo de una forma sencilla, incluso con unos pocos colores planos. Sin embargo, el resultado final es sofisticado y recuerda más el original hecho a mano que la modificación digital.

Otra técnica alternativa para el coloreado de cómics es escanear directamente el dibujo a lápiz y colorear a partir de este. También encontramos muchos ejemplos recientes de dibujantes que colorean de este modo.

Pasar a tinta a menudo es un paso crítico y un excelente y dinámico lápiz puede quedar sin vida y rígido al entintar. Entonces, ¿por qué no suprimir directamente este paso? Una vez escaneado el dibujo a lápiz tenemos, nuevamente, dos opciones. Si nuestro dibujo es meramente lineal, bastará ajustar los niveles de la imagen para conseguir un blanco y negro nítido, listo para colorear. Si, por el contrario, tenemos grises, sombras creadas en diferentes tonos de lápiz, la imagen no necesita procesamiento y podríamos colorear de una forma parecida a la que comentamos más arriba en el caso de RG.

En un próximo artículo, técnicas de pintura digital aplicadas al cómic: Painter y otros programas, sacando partido a la tableta digitalizadora.

Secundarios

Esta semana empieza una nueva tira de cómic semanal en Diari de Balears, titulada Secundaris. Mi amigo Jaume Salvà es el guionista y yo me encargo del dibujo (acuarela y tinta).

La versión original de la tira es en catalán, pero también puedes seguirla en traducción española en el blog Secundarios. Naturalmente, dispones de un sumario RSS para estar al día de lo que publiquemos. En el blog también saldrán bocetos, material extra, artículos relacionados con el cómic y el desarrollo de la tira y otras cositas.

¿De qué va exactamente Secundarios? Es ante todo una observación a la otra cara de nuestras vidas, lo que hacen los personajes secundarios que pasan casi inadvertidos al fondo de la pantalla. Pequeños detalles ridículos y humorísticos que están ahí, en la vida diaria de tanta gente que todos conocemos (si no es en nuestras propias vidas). No habrá personajes fijos, aunque algunos sí reaparecerán de vez en cuando. Además, dado que también habrá algunas tiras sobre el mundo de los institutos de educación secundaria, el título de la serie tiene un doble sentido.

¡Esperamos vuestra visita y que os guste!

Ffffound, Stumbleupon y la navegación al azar

Ffffound se ha convertido en un fenómeno adictivo más. Para tu ración diaria de imágenes sorprendentes, inclasificables, curiosas, absurdas, intrigantes… no tienes más que suscribir el sumario RSS. También puedes participar con tus propias fotografías, si abres una cuenta de usuario (gratuita). Yo lo utilizo sobre todo como una fuente de inspiración visual, un estímulo consistente en ver lo que el azar ha traído.

Si quieres una experiencia parecida pero con páginas web en lugar de imágenes, nada mejor que StumbleUpon. Te sirve páginas sin un orden preestablecido a partir de las preferencias que le indiques. Si instalas una extensión para Firefox (también disponible como barra para Explorer) para controlar StumbleUpon tendrás un montón de posibilidades más con los sitios que te gusten: por supuesto, etiquetas, guardar favoritos, utilizar RSS… en fin, todo lo que te esperas de un buen servicio web actual.

Crear un cómic completo con Illustrator

Hace cosa de un año que se publicó un cómic de Alexandre Clérisse, Jazz Club, creado íntegramente en Illustrator. (Dargaud, Bang). Dibujar una historia de más de 60 páginas completamente en un programa de dibujo vectorial es todo un reto. Te encuentras con una serie de limitaciones, pero también te ofrece unas ventajas evidentes de las que hablaremos en un próximo artículo.

Alexandre fue tan amable de contestar algunas preguntas que le enviamos por e-mail acerca de Jazz Club y su singular manera de crear el cómic. Aquí está la entrevista:

Hablamos con Clérisse acerca de su técnica de dibujo

Por qué elegiste la técnica vectorial para realizar la historia de Jazz Club? ¿Se trata de un álbum experimental o es la clave de tu proceso de creación de cómics?

Antes de pasar a la BD había estudiado diseño gráfico, y había aprendido el manejo de Illustrator. Ya había hecho mis intentos de crear cómic utilizando acrílicos. El problema es que, a menos que trabajes con formatos realmente muy grandes, es muy difícil pintar con precisión. Inicialmente pretendía emplear Illustrator para ensayar las ilustraciones y sobre todo los colores antes de pintar. Como los resultados eran ya bastante satisfactorios por sí mismos, decidí seguir adelante con Illustrator.
Por lo que respecta a la historia, me he inspirado en los films de animación creados en Flash (es decir, vectorialmente) y he creado los personajes como unas marionetas que puedo animar par lograr las diferentes posturas. Todavía dibujo en papel, pero para mí el dibujo vectorial es un sistema de contar mis historias más rápido. Con él puedo elaborar el color y la forma simultáneamente.

—¿Cómo creas los objetos vectoriales? ¿Utilizas las funciones de trazado automático o creas cada forma vectorial individualmente?

Dibujo vector a vector, sólo he utilizado el autotrazado para el título de la portada (lo hago todo al revés…)

—Dinos algo de tu proceso de dibujo en el ordenador. Creas tus formas “orgánicamente”, dibujando directamente con la tableta gráfica, o prefieres dibujar con la herramienta pluma de Illustrator?

Utilizo las dos: la herramienta de pincel o lápiz con la tableta gráfica y también la pluma para algunos elementos que debo dibujar con más precisión, ya que el pincel no es demasiado preciso.

—Algo que debo preguntar porque siempre me da mucha pereza documentarme, aunque hoy en día sea tan fácil con Internet ¿Utilizas imágenes o fotografías de referencia?

Como en todos los cómics, utilizo documentación, en especial para los vehículos o los interiores. Pero una vez tengo la forma principal me olvido del modelo para darle el estilo que mi historia exige. A medida que he ido avanzando con el álbum veo que he tenido una tendencia a elaborar las imágenes con más realismo: siempre es difícil mantener una línea gráfica particular.

—¿Fue este un proyecto digital de principio a fin, o creaste algunos bocetos en papel para los dibujos?

Creo un storyboard para planear la historia, pero no escaneo mis dibujos. Lo dibujo todo directamente en Illustrator. Salvo que realmente haya alguna cosa que me guste tanto en uno de los bocetos que no quiera perderla, pero esto no suele suceder.

En Jazz Club los dibujos no tienen un contorno: es el color lo que separa cada personaje de los demás o del fondo de la viñeta. Así pues, el uso de los pinceles de Illustrator no es muy aparente. ¿Has experimentado con los pinceles de Illustrator?

Sí, me he inspirado sobre todo en ilustraciones de tipo pictórico, como por ejemplo los de “Woutch”. Juego con los claroscuros y con los colores complementarios. Illustrator te permite hacerlo fácilmente, y puedo cambiar los colores o ajustarlos hasta que tengo los tonos deseados. Desgraciadamente, entre la pantalla y el papel hay cosas que se pierden ¡encontrarás algunas narices que han desaparecido en el fondo de la viñeta!

—Los dibujos vectoriales tienen tendencia a resultar fríos, de un aspecto demasiado “perfecto”. ¿cómo de las arreglaste para crear un tipo de ilustración que pareciera algo más natural, que recuerda las técnicas de toda la vida, como el gouache? ¿Qué trucos usaste?

Creo que el hecho de utilizar el lápiz de Illustrator ya te proporciona un aspecto más instintivo en el dibujo vectorial. Además, no me limito a copiar los elementos, por fácil que resulte. Si duplico un personaje, procuro deformarlo un poquito. Si hago una forma geométrica, altero siempre los puntos para que las formas sean algo más orgánicas y manuales. También modifico las cosas en Photoshop si creo que el aspecto de algunos ángulos resulta demasiado rígido.

Acerca del color, ¿has utilizado sólo color digital o creaste algunos bocetos a color en papel, a modo de prototipo?
Como ya he dicho, primero empecé a experimentar con Illustrator como ayuda para decidir los colores en mis pinturas, pero ahora creo todos los colores en la pantalla.

—Jazz Club tiene una paleta de color que unifica la historia de una forma muy efectiva. Parece que has utilizado una gama de colores bastante limitada. Yo diría que 50 colores o menos para el álbum completo. ¿Preparaste la paleta antes de crear las imágenes, o fue evolucionando con la historia?

Trato de mantener una paleta de colores bastante limitada, adaptada a los ambientes de cada uno de los capítulos(un marron, un naranja, un azul grisáceo, un beige…)y juego con los medios tonos, aclarando y oscureciendo. Voy improvisando como una gama de notas de Jazz.

Uno de las limitaciones más irritantes de Illustrator es la de ser un programa que admite una sola página. ¿Cómo organizas tu trabajo para una historia completa que tiene 64 páginas?

Lo genial de Illustrator es que dispone de un espacio de trabajo inmenso alrededor de la página. Esto me permite importar todas las posturas básicas de mis personajes, los elementos de decorado, pequeños objetos previamente dibujados, las tramas y motivos, y también la página anterior. Llego a tener todo mi universo alrededor de mi página y así puedo unificarlo todo.

En algunas páginas vemos elementos que se repiten, pero te tomas la molestia de alterarlos de alguna manera para disfrazar un poco las copias. ¿Reutilizas muchos elementos, en la historia? En este caso, ¿organizaste tus elementos de alguna manera especial?

De entrada, Illustrator me parece muy práctico para jugar con una idea de la Bande dessinée desarrollado dentro del “OubApO” (l’Ouvroir de Bande Dessinée Potentielle): la iteración consistente en reutilizar un objeto o un personaje, o un fondo, sin moverlo. Utilizo un poco este recurso al principio. Por otro lado, lo cierto es que cualquier personaje que ya he creado, si vuelve a aparecer lo deformo enseguida. Pero dado que para la historia necesito el personaje de frente, de lado… he tenido que dibujar muchas posturas diferentes. He preferido que los personajes sean de esta forma, siempre un poco inmóviles, como si no osaran moverse, indecisos ante las preocupaciones de la vida. Illustrator también funciona estupendamente para esto.

Utilizas mucho los motivos de relleno en Jazz club: muchos de los personajes tienen motivos estampados en sus ropas, y también los vemos en los elementos del fondo: papeles pintados, azulejos… ¿los creaste tú mismo?

Sí, he creado cada motivo yo mismo. Me he inspirado en algunos papeles pintados y muestras tomadas de revistas. Los años 60 son muy ricos en este tipo de elementos.

Algunas viñetas son muy complejas (como los paisajes de bosque alrededor de la casa de Norman en el Sur de Francia), con muchas texturas de hojas. ¿Qué técnicas has utilizado para crear estos elementos? ¿Pinceles a medida?

He creado muchos motivos para dar textura a los fondos. Por ejemplo, las hojas, hierbas, los helechos, las cortezas… también utilizo las transparencias y los filtros. Me inspiro bastante en los paisajes reales.

Aparecen muchos efectos de iluminación. ¿Los aplicaste en Illustrator o en Photoshop? ¿Qué papel tiene Photoshop en el proyecto?

Para los efectos de luz he utilizado sobre todo los filtros y las transparencias del propio Illustrator, siempre jugando con los claroscuros. He empleado Photoshop al final de todo, para acabar los bordes de las viñetas, redondear los trazos demasiado angulosos, vient vraiment en dernier lieu, pour finaliser les bordures de cases, añadir pequeños detalles al dibujo existente o remarcar una sombra para destacar algún objeto. Pero no para la luz. El conjunto es una mezcla de muchas técnicas diferentes para llegar al final a contar la historia lo mejor posible.

¿Más detalles? En Coconino World existe una sección dedicada a Clérisse en su Village d’auteurs. Además de la versión digital de Jazz Club encontramos dos historias cortas inéditas y portadas descartadas.

Editorial: Bang Ediciones, Colección Exit
Edición original: Dargaud
Formato: cartoné, 23’5 x 31 cms.
64 Páginas, 17 €

La historia

Los Ángeles, 1966. Norman, músico de jazz profesional, se separa de Emily. En realidad, es Emily quien lo deja a él. Comienza así para Norman una larga huida hacia delante, por momentos dramática, a menudo tan extravagante, ante los interrogantes que se le plantean. ¿Que su música provoca la admiración de sus colegas y del público? Pues él está convencido de que ya no es capaz de tocar ni una sola nota interesante. ¿Que una noche se enrolla con una tía? Se trata de un secuestro planeado por una extraña secta. ¿Que consigue escapar y se reúne con sus amigos músicos? Es para embarcarse a su pesar en una gira europea. Cuando volvemos a saber de Norman en 1999, descubrimos a un artista de culto que vive aislado en el campo y está a punto de reencontrarse con Emily…

En un próximo artículo examinaremos los aspectos prácticos de crear un cómic en un programa de dibujo vectorial.

Más proyectos de Clérisse en su blog. El más reciente trabajo de este autor es L’Empire de l’Atome, en colaboración con Thierry Smolderen. Es un ejercicio de estilo en el que

… se cuenta la historia de Paul, un burócrata americano de los años cincuenta que mantiene una relación telepática con Zarth Arn, un hombre de un futuro muy lejano. Se encuentra con un cierto Zelbub, un publicista, que busca la utilización de sus conocimientos para fines maléficos. En esta historia se revisita todo el universo gráfico y temático de los años 50, tratando paralelamente el diseño y la ciencia ficción, desde el “Zorglub” de Franquin a las historias de Cordwainer Smith, de Charley Harper a Moholy Nagy, de Lucian Day a Jim Flora, de Washington a la expo universal de Bruselas de 1958 (época del Atomium), del cine negro a “Buck Rogers”…

Ampersands

La obsesión tipográfica que no cesa: un blog dedicado al signo “&”, el ampersand.

La obsesión tipográfica que no cesa: un blog dedicado íntegramente al signo tipográfico &, conocido en inglés como Ampersand. El título es, precisamente, The Ampersand.

En los países anglosajones es muy fácil encontrar muchas muestras diferentes de este signo en los rótulos, publicaciones… prácticamente en todas partes. En las culturas latinas no se ha utilizado tanto, aunque en tiempos más recientes se está haciendo también muy frecuente.

El signo representa la preposición (gracias, Héctor) conjunción latina “et” (y). En algunas versiones del signo es más evidente, en otras ha derivado hacia una forma muy distinta.

Así pues, otro entretenimiento tipográfico: descubrir las mil caras del signo &.

Por cierto, ¿de dónde deriva el nombre y la forma del signo?

OpenType

Atrás quedaron las pugnas por imponer un estándar único en el mundo de la tipografía digital. Los que se iniciaron en el diseño gráfico digital hace unos años tuvieron muchos quebraderos de cabeza con los diferentes tipos de fuentes, y la diferente estructura de las fuentes en la plataforma Mac (hasta Mac OSX) y Windows. Ahora ya no hay que dudar entre formato Adobe Type 1 o TrueType, ni preocuparse por la compatibilidad entre plataforma Mac, Linux o Windows. Todo gracias a un estándar que lleva ya unos años entre nosotros y que admite la definición de los contornos vectoriales de un formato y otro, y mucho más: OpenType.

En el set de Fontshop en Flickr tenemos una curiosa presentación en la que manejan la metáfora de una navaja suiza como útil múltiple. En este caso, un solo contenedor digital, el archivo OpenType, puede alojar un montón de prestaciones tipográficas que anteriormente requerían muchos ficheros separados.

Hay varias razones prácticas para actualizar la colección de tipografías de un estudio de diseño al formato OpenType, y algunas de ellas resultan muy evidentes, en especial para acceder de una forma mucho más cómoda y automatizada a características tipográficas avanzadas en la puntuación, ligaduras de tipos, caracteres adicionales y sustituciones automáticas…

Las colecciones clásicas y más importantes de tipos digitales (Adobe, Linotype, Fontshop…) se están actualizando a OT. Evidentemente, los fabricantes y distribuidores no pierden la oportunidad de promocionar todos estos beneficios y proporcionan todo tipo de información detallada que nos cuenta las maravillas de OpenType (aunque sólo sean realmente válidas para usuarios avanzados que manejen determinados programas.)

What is OpenType? es una de las páginas de la sección de ayuda de Fontshop, uno de los más reputados distribuidores de tipos digitales. También han preparado una guía en PDF (700 Kb).

Myfonts también dispone de ayuda detallada sobre OpenType. Su tabla de soporte por parte de diferentes aplicaciones viene muy bien.

Adobe, uno de los promotores de Opentype, está pasando toda su extensa colección de fuentes a OpenType, y ofrece una página con detallada información, incluyendo un “feature tour” de lo que nos ofrece este formato. Yo recomendaría descargar la guía sobre OpenType en PDF que ofrecen en este mismo sitio.

De hecho, la mayoría de distribuidores de fuentes han preparado información sobre OpenType más o menos detallada, como podemos comprobar efectuando una búsqueda del término. Y por supuesto, no falta un artículo en la Wikipedia (inglés) y también en la versión castellana del artículo.

Parodiando los libros de O’Reilly

Los libros de informática de O’Reilly son muy conocidos y no faltan en la biblioteca de consulta de los profesionales de las nuevas tecnologías.

La línea de diseño de sus portadas es muy consistente: típicamente con un animal dibujado en detalle que raramente tiene que ver con algo tan abstracto como un lenguaje de programación. Claro que en algunos casos se podría forzar algún tipo de metáfora o analogía, pero en general la portada y los contenidos siguen caminos paralelos.

Esta semana he visto un artículo en Drawn! en el que explicaban el proceso de dibujo de esta fauna oreillyana, en el que se van sacando los blancos a partir de un contorno negro: una técnica como la del scratchboard o de la técnica de grabado conocida como manera negra.

En realidad, el artículo de Drawn! es un comentario y enlace respecto de otro mucho más detallado en el propio sitio de O’Reilly, en el cual explican la historia que hay detrás de estas portadas.

Si quieres crear tu propia portada a lo O’Reilly, he encontrado un generador online que te permite diseñar tu parodia en segundos. Aquí está una prueba que acabo de hacer: