El bestiario Bento

Si hace poco nos fijábamos en la singular interpretación de la mitología hindú por parte de Sanjay Patel, hoy ponemos la vista en un proyecto similar en intención y ejecución.  Se trata del Bento Bestiary de Ben Newman. Es, otra vez, una visión contemporánea, divertida —a base de dibujo vectorial— de seres imaginarios. En esta ocasión son una nueva visión de las criaturas que el artista japonés del siglo XVIII Toriyama Sekien creó para ilustrar los espíritus de la tradición Yokai (una antigua raza de demonios cuyos descendientes aterrorizan el Mundo, en plan Godzilla.)

Este especial bestiario lo publica una editorial que me encanta: Nobrow. Entre los artistas de los que publica obra gráfica y libros están Blexbolex, Brecht Vandenbroucke y muchos más.

Si quieres probar de crear tu propia versión de las ilustraciones de Sekien puedes utilizar como referencia las imágenes de Wikimedia commons o los enlaces del artículo de Wikipedia.

24 horas en…

La serie de ilustraciones que aparecen esporádicamente en Creative Roots, formando una serie llamada 24 Hours in… forma un reportaje visual en forma de imágenes vectoriales, que reunen elementos representativos de la arquitectura, cultura, gastronomía y vida de la ciudad. Son ilustraciones de Fernando Togni que aparecieron en forma impresa en la revista Oryx de Qatar Airways (un magazín que se puede descargar, está disponible en formato digital).

Ciudades que han figurado en esta serie hasta ahora: Ho Chi Minh City (aka Saigón), MoscúMadrid, ShanghaiBarcelonaBeirut, además de (en la imagen adjunta) Casablanca.

Ejemplos de Scriptographer


Estos son algunos ejemplos de lo que se puede hacer con el plugin Scriptographer (clic para ver las imágenes más grandes). Cada uno de los ejemplos cuenta sólo como muestra básica, ya que cada script es configurable y pueden conseguirse una variedad casi infinita de formas.

Scriptographer

Scriptographer: gardener

Scriptographer: El script Gardener

Scriptographer en acción
Scriptographer: ventanas

Scriptographer: ventanas

Existen muchísimos plugins para Adobe Illustrator, tanto comerciales como gratuitos (aunque estos son una minoría, francamente). Scriptographer es un caso muy especial, puesto que más que un plugin para un cometido determinado, es todo un entorno de ejecución de scripts que permiten extender la funcionalidad de Illustrator de una forma casi ilimitada. Continue reading

Cómics completos en Illustrator (2): Pascal Blanchet

White RapidsEl artista canadiense francófono Pascal Blanchet es otro de los escasos dibujantes de cómic que se han atrevido a crear un álbum completo utilizando un programa de dibujo vectorial como Illustrator. Ya hablamos hace un tiempo con Alexandre Clérisse, un artista francés que nos obsequió con su Jazz Club; otro de los pocos ejemplos que pueden ponerse de dibujante de comic que trabaje íntegramente en Illustrator.

En White Rapids (versión inglesa publicada por Drawn and Quarterly del original Rapide Blanc que editó Les Éditions de la Pastéque de Montréal), Blanchet aprovecha su extraordinaria habilidad con el dibujo vectorial para narrar una historia muy especial. Nos cuenta el auge y caída de una pequeña localidad en el norte de Québec, Rapide Blanc. Esta ciudad fue fundada en 1928 en un área aislada para los trabajadores de la presa hidroeléctrica que construyó una compañía eléctrica. Con el objetivo de atraer a los trabajadores al inhóspito emplazamiento, Rapide Blanc contaría con todas las comodidades a que podía aspirar una persona de la clase media, en un entorno aislado pero de gran belleza. El sueño duró hasta 1971, cuando la compañía cambió de manos. Continue reading

Crear un cómic completo con Illustrator

Hace cosa de un año que se publicó un cómic de Alexandre Clérisse, Jazz Club, creado íntegramente en Illustrator. (Dargaud, Bang). Dibujar una historia de más de 60 páginas completamente en un programa de dibujo vectorial es todo un reto. Te encuentras con una serie de limitaciones, pero también te ofrece unas ventajas evidentes de las que hablaremos en un próximo artículo.

Alexandre fue tan amable de contestar algunas preguntas que le enviamos por e-mail acerca de Jazz Club y su singular manera de crear el cómic. Aquí está la entrevista:

Hablamos con Clérisse acerca de su técnica de dibujo

Por qué elegiste la técnica vectorial para realizar la historia de Jazz Club? ¿Se trata de un álbum experimental o es la clave de tu proceso de creación de cómics?

Antes de pasar a la BD había estudiado diseño gráfico, y había aprendido el manejo de Illustrator. Ya había hecho mis intentos de crear cómic utilizando acrílicos. El problema es que, a menos que trabajes con formatos realmente muy grandes, es muy difícil pintar con precisión. Inicialmente pretendía emplear Illustrator para ensayar las ilustraciones y sobre todo los colores antes de pintar. Como los resultados eran ya bastante satisfactorios por sí mismos, decidí seguir adelante con Illustrator.
Por lo que respecta a la historia, me he inspirado en los films de animación creados en Flash (es decir, vectorialmente) y he creado los personajes como unas marionetas que puedo animar par lograr las diferentes posturas. Todavía dibujo en papel, pero para mí el dibujo vectorial es un sistema de contar mis historias más rápido. Con él puedo elaborar el color y la forma simultáneamente.

—¿Cómo creas los objetos vectoriales? ¿Utilizas las funciones de trazado automático o creas cada forma vectorial individualmente?

Dibujo vector a vector, sólo he utilizado el autotrazado para el título de la portada (lo hago todo al revés…)

—Dinos algo de tu proceso de dibujo en el ordenador. Creas tus formas “orgánicamente”, dibujando directamente con la tableta gráfica, o prefieres dibujar con la herramienta pluma de Illustrator?

Utilizo las dos: la herramienta de pincel o lápiz con la tableta gráfica y también la pluma para algunos elementos que debo dibujar con más precisión, ya que el pincel no es demasiado preciso.

—Algo que debo preguntar porque siempre me da mucha pereza documentarme, aunque hoy en día sea tan fácil con Internet ¿Utilizas imágenes o fotografías de referencia?

Como en todos los cómics, utilizo documentación, en especial para los vehículos o los interiores. Pero una vez tengo la forma principal me olvido del modelo para darle el estilo que mi historia exige. A medida que he ido avanzando con el álbum veo que he tenido una tendencia a elaborar las imágenes con más realismo: siempre es difícil mantener una línea gráfica particular.

—¿Fue este un proyecto digital de principio a fin, o creaste algunos bocetos en papel para los dibujos?

Creo un storyboard para planear la historia, pero no escaneo mis dibujos. Lo dibujo todo directamente en Illustrator. Salvo que realmente haya alguna cosa que me guste tanto en uno de los bocetos que no quiera perderla, pero esto no suele suceder.

En Jazz Club los dibujos no tienen un contorno: es el color lo que separa cada personaje de los demás o del fondo de la viñeta. Así pues, el uso de los pinceles de Illustrator no es muy aparente. ¿Has experimentado con los pinceles de Illustrator?

Sí, me he inspirado sobre todo en ilustraciones de tipo pictórico, como por ejemplo los de “Woutch”. Juego con los claroscuros y con los colores complementarios. Illustrator te permite hacerlo fácilmente, y puedo cambiar los colores o ajustarlos hasta que tengo los tonos deseados. Desgraciadamente, entre la pantalla y el papel hay cosas que se pierden ¡encontrarás algunas narices que han desaparecido en el fondo de la viñeta!

—Los dibujos vectoriales tienen tendencia a resultar fríos, de un aspecto demasiado “perfecto”. ¿cómo de las arreglaste para crear un tipo de ilustración que pareciera algo más natural, que recuerda las técnicas de toda la vida, como el gouache? ¿Qué trucos usaste?

Creo que el hecho de utilizar el lápiz de Illustrator ya te proporciona un aspecto más instintivo en el dibujo vectorial. Además, no me limito a copiar los elementos, por fácil que resulte. Si duplico un personaje, procuro deformarlo un poquito. Si hago una forma geométrica, altero siempre los puntos para que las formas sean algo más orgánicas y manuales. También modifico las cosas en Photoshop si creo que el aspecto de algunos ángulos resulta demasiado rígido.

Acerca del color, ¿has utilizado sólo color digital o creaste algunos bocetos a color en papel, a modo de prototipo?
Como ya he dicho, primero empecé a experimentar con Illustrator como ayuda para decidir los colores en mis pinturas, pero ahora creo todos los colores en la pantalla.

—Jazz Club tiene una paleta de color que unifica la historia de una forma muy efectiva. Parece que has utilizado una gama de colores bastante limitada. Yo diría que 50 colores o menos para el álbum completo. ¿Preparaste la paleta antes de crear las imágenes, o fue evolucionando con la historia?

Trato de mantener una paleta de colores bastante limitada, adaptada a los ambientes de cada uno de los capítulos(un marron, un naranja, un azul grisáceo, un beige…)y juego con los medios tonos, aclarando y oscureciendo. Voy improvisando como una gama de notas de Jazz.

Uno de las limitaciones más irritantes de Illustrator es la de ser un programa que admite una sola página. ¿Cómo organizas tu trabajo para una historia completa que tiene 64 páginas?

Lo genial de Illustrator es que dispone de un espacio de trabajo inmenso alrededor de la página. Esto me permite importar todas las posturas básicas de mis personajes, los elementos de decorado, pequeños objetos previamente dibujados, las tramas y motivos, y también la página anterior. Llego a tener todo mi universo alrededor de mi página y así puedo unificarlo todo.

En algunas páginas vemos elementos que se repiten, pero te tomas la molestia de alterarlos de alguna manera para disfrazar un poco las copias. ¿Reutilizas muchos elementos, en la historia? En este caso, ¿organizaste tus elementos de alguna manera especial?

De entrada, Illustrator me parece muy práctico para jugar con una idea de la Bande dessinée desarrollado dentro del “OubApO” (l’Ouvroir de Bande Dessinée Potentielle): la iteración consistente en reutilizar un objeto o un personaje, o un fondo, sin moverlo. Utilizo un poco este recurso al principio. Por otro lado, lo cierto es que cualquier personaje que ya he creado, si vuelve a aparecer lo deformo enseguida. Pero dado que para la historia necesito el personaje de frente, de lado… he tenido que dibujar muchas posturas diferentes. He preferido que los personajes sean de esta forma, siempre un poco inmóviles, como si no osaran moverse, indecisos ante las preocupaciones de la vida. Illustrator también funciona estupendamente para esto.

Utilizas mucho los motivos de relleno en Jazz club: muchos de los personajes tienen motivos estampados en sus ropas, y también los vemos en los elementos del fondo: papeles pintados, azulejos… ¿los creaste tú mismo?

Sí, he creado cada motivo yo mismo. Me he inspirado en algunos papeles pintados y muestras tomadas de revistas. Los años 60 son muy ricos en este tipo de elementos.

Algunas viñetas son muy complejas (como los paisajes de bosque alrededor de la casa de Norman en el Sur de Francia), con muchas texturas de hojas. ¿Qué técnicas has utilizado para crear estos elementos? ¿Pinceles a medida?

He creado muchos motivos para dar textura a los fondos. Por ejemplo, las hojas, hierbas, los helechos, las cortezas… también utilizo las transparencias y los filtros. Me inspiro bastante en los paisajes reales.

Aparecen muchos efectos de iluminación. ¿Los aplicaste en Illustrator o en Photoshop? ¿Qué papel tiene Photoshop en el proyecto?

Para los efectos de luz he utilizado sobre todo los filtros y las transparencias del propio Illustrator, siempre jugando con los claroscuros. He empleado Photoshop al final de todo, para acabar los bordes de las viñetas, redondear los trazos demasiado angulosos, vient vraiment en dernier lieu, pour finaliser les bordures de cases, añadir pequeños detalles al dibujo existente o remarcar una sombra para destacar algún objeto. Pero no para la luz. El conjunto es una mezcla de muchas técnicas diferentes para llegar al final a contar la historia lo mejor posible.

¿Más detalles? En Coconino World existe una sección dedicada a Clérisse en su Village d’auteurs. Además de la versión digital de Jazz Club encontramos dos historias cortas inéditas y portadas descartadas.

Editorial: Bang Ediciones, Colección Exit
Edición original: Dargaud
Formato: cartoné, 23’5 x 31 cms.
64 Páginas, 17 €

La historia

Los Ángeles, 1966. Norman, músico de jazz profesional, se separa de Emily. En realidad, es Emily quien lo deja a él. Comienza así para Norman una larga huida hacia delante, por momentos dramática, a menudo tan extravagante, ante los interrogantes que se le plantean. ¿Que su música provoca la admiración de sus colegas y del público? Pues él está convencido de que ya no es capaz de tocar ni una sola nota interesante. ¿Que una noche se enrolla con una tía? Se trata de un secuestro planeado por una extraña secta. ¿Que consigue escapar y se reúne con sus amigos músicos? Es para embarcarse a su pesar en una gira europea. Cuando volvemos a saber de Norman en 1999, descubrimos a un artista de culto que vive aislado en el campo y está a punto de reencontrarse con Emily…

En un próximo artículo examinaremos los aspectos prácticos de crear un cómic en un programa de dibujo vectorial.

Más proyectos de Clérisse en su blog.